¡BIENVENIDOS!

El fin de este espacio es:
Poder acompañar a personas que transitan el difícil camino de la búsqueda de un hijo.
Tratando de poner un granito de arena y no perder la FE y la Esperanza; por que siempre después de cada tormenta sale el arco iris.
Asiq FUERZA a todos aquellos que luchan día a día para lograr tener a ese Angelito al lado suyo.
Y recuerden siempre esto:

"TENEMOS PERMITIDO CANSARNOS

PERO NO RENDIRNOS"


martes, 19 de enero de 2010

Alguien muy especial


No soy una persona muy demostrativa y menos personalmente, me cuesta muchisimo decirle a las personas q las quiero o las extraño...mejor mando mensajitos por cel jajaja.
Por eso aprovecho este espacio para decirle a la persona q siempre estuvo conmigo en momentos dificiles y puntuales, a la persona q me acompaña, me escucha, me aconseja, me cuida y hasta sufre y espera conmigo... a mi AMIGA DEL ALMA!!!

NAN te quiero muchísimo y te doy muchas gracias por acompañarme, y aunque a veces soy cargosa (paciencia amiga) jaja es q no quiero perder nuestra amistad.
Quiero q sepas q ocupás un lugar muuuuy importante en mi corazón y en mi vida. Este espacio q te dedico es una manera de demostrar mi cariño hacia vos!

Te quiero amiga!!!

Y muchos besitos a mis amigas bloggeras q siempre me alientan.
¡Bendiciones a todas!
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martes, 5 de enero de 2010

Mi artículo publicado en el diario!!! Es largo...paciencia jaja



Sostenidos por las promesas que Dios nos ha dado


Infertilidad: Un camino difícil de transitar

Científicamente la palabra Infertilidad o esterilidad se utiliza para hablar de aquellas parejas que buscan un hijo por varios años y no obtienen los resultados que esperan. Puede ser por diferentes dificultades, como por ejemplo, obstrucción de las trompas, endometriosis, quistes ováricos, adherencias, y otros problemas físicos.

En Dios es difícil transitar este camino incierto. Digo incierto, ya que no es algo de lo que se escucha hablar ya que:

1) En la mayoría de las iglesias este tema es poco o nada tratado. 2) Esto sucede, ya que la mayoría de las veces no se tiene la información necesaria. 3) Esta falta de información hace que tengamos incertidumbre sobre cómo orar y qué hacer. 4) En el interior de muchas personas nacen sentimientos contradictorios hacia otros matrimonios que sí tienen la bendición de tener hijos. 5) Nuevamente por falta de información y discernimiento, las parejas tienen dudas sobre si Dios permite que se hagan tratamientos de infertilidad. 6) Las diversas reacciones que tiene un matrimonio frente al hecho de no poder gozar de hijos. 7) El hecho de no saber que decir cuándo las personas preguntan porqué todavía no tienen hijos o porqué el Señor permite tales cosas.

Es frente a todo eso que comenzamos a hacernos preguntas como:

¿Será falta de fe? ¿Estaré haciendo algo mal? ¿Querrá Dios que yo no tenga hijos?

Gracias a mi experiencia personal, puedo darte la respuesta que tengo para todas esas y otras preguntas:

“Esto es un trato de Dios, no bajes los brazos aunque veas todo oscuro, pon tu mirada en Dios ¡porque viene en camino una GRAN bendición!!!”

Mi historia

Hace 7 años comenzó mi búsqueda para tener un hijo. Pasado todo este tiempo y sin obtener buenos resultados, comencé a hacerme estudios, análisis y una serie de cosas para tratar de detectar cuál era el problema. Emocionalmente sentía frustración de no poder tener hijos y no darle hijos a mi esposo, porque muchas veces una se siente culpable de la situación. Mes tras mes crecía la desesperación por una prueba de embarazo positiva, y nunca la conseguía. Aunque sabía que Dios estaba conmigo en ese momento, en mí no había fe.

En 2003 Dios me dio la promesa que me iba a dar un hijo, así que me paré sobre esa promesa y comencé a creerle a Dios. Recién tres años después, tras muchos estudios, me hicieron una Laparoscopia y encontraron que mis órganos estaban “todos” adheridos, el esófago con el estómago, el estómago con el páncreas y todo adherido con los intestinos, y no pudieron ver los órganos femeninos como el útero, las trompas, porque las adherencias tapaban todo.

La causa de ese desorden fue una operación que tuve de recién nacida en el cual quedaron restos, como para decirlo de alguna manera, que fueron creciendo junto a los órganos. Hoy en día los médicos no se explican como pude llevar una vida normal con semejante cuadro. Creo que fue un milagro al nacer, de hecho, mi vida fue un milagro, ya que los médicos no me daban mucho tiempo de vida, y como mi nacimiento era muy complicado, mi madre corría peligro. Por eso los médicos sugirieron que mi madre abortara. Pero aún así, Dios permitió que yo naciera y estoy segura que lo hizo porque tengo un propósito.

En el 2006, después de la Laparoscopia, me atendió un especialista en fertilidad, y me dijo:

“Va a ser imposible que quedes embarazada”

Pero fue tan fiel el Espíritu Santo que en el mismo instante Él me dijo:

“Para mí no hay nada imposible”

Se hace difícil explicar lo que sentí en ese momento, porque en vez de deprimirme por las palabras del médico, fue reconfortante haber escuchado la voz del Espíritu Santo. A pesar de que mi ánimo, mis dudas, y mi razonamiento comenzaron su trabajo, decidí creerle a lo que el Señor me dijo que pasaría.

Hoy, con 29 años y más de 7 años de buscar a mi hijo, puedo asegurar que he vivido muchas cosas: he sufrido desilusiones, lágrimas, desiertos, dudas, preguntas, quejas, altibajos, pensamientos frente a nacimientos de otros bebés, personas que me cuestionaban y atacaban mi fe, largas noches llorando, días tratando de compartir momentos como el día de la madre, del niño y simular estar bien.

Día tras día orando a Dios con dolor, recordándole su promesa, declarando sanidad… y así podría seguir una gran lista de sentimientos y situaciones que viví así como muchas mujeres que se sienten identificadas. Pero he tomado la firme determinación de no lamentarme por tres motivos:

1) Porque a lo largo de mi vida he experimentado la sanidad de Dios, y sé que si lo hizo una vez, puede hacerlo cuántas veces Él quiera.

2) Porque la palabra de Dios dice: “Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados”.

3) Porque creo en un Dios de Milagros

Mi fiel amigo, el Espíritu Santo me dijo: “No es con dudas, sino con FE”.

Dios me prometió que los hijos de mi vientre serían Siervos suyos. Y lo creo. Muchas se preguntarán: ¿Está embarazada? Mi respuesta es: “Todavía no”. Pero mientras espero por mi milagro, Dios puso en mi corazón ayudar y acompañar a parejas que viven la misma situación. Empecé abriendo un blog y realmente fue de enorme bendición no solo para mi, sino para tantas parejas que se comunicaron conmigo.

Por eso, todo lo que me sucede me lleva a pensar una cosa: “Los Milagros no se buscan, no se compran. Los Milagros simplemente se esperan en DIOS. Él no necesita ayuda y aunque es difícil; te animo a que des a conocer tu fe a personas que realmente necesitan al Dios de Milagros que tú y yo tenemos. Hoy hay cientos de miles de personas que viven desesperanzadas y buscando en qué poner su confianza. Allí tenemos que estar nosotros.

No quiero hacer otra cosa más que agarrarme de la palabra del Señor. Allí vemos que las mujeres de la biblia que fueron estériles, luego tuvieron hijos con grandes propósitos de Dios: Sara fue la primera mujer estéril, y luego madre de Isaac a los 90 años. Hoy sabemos que es madre de multitudes, porque le creyó a Dios. Raquel también estéril tuvo a José, gobernador de Egipto. Ana tuvo a Samuel Juez y profeta quien ungió a Saúl y luego a David como rey de Israel. Elizabeth madre de Juan el bautista, de quién se ha dicho que nunca hubo ni habrá alguien más grande que él.

Hace 6 años Dios me prometió un hijo y hace 7 años que lo busco. En estos años Dios me enseñó, me ayudó a crecer, sirvo a Dios en un grupo de jóvenes ya que trabajamos junto a mi esposo en nuestra iglesia. Hace tan solo 9 meses abrimos nuestra propia librería cristiana, y así recibimos muchas bendiciones de parte de Dios. No puedo darme el lujo de decir que el camino es solamente un camino difícil lleno de angustia y problemas, porque haría a Dios mentiroso. Él nos bendice en abundancia, nos da más de los que esperamos y en todas las cosas se glorifica.

Por eso te animo a que no abandones el camino y no te permitas entrar en depresión ni desesperarte por alguna cosa; ¡pronto verás la gloria de Dios¡ Él prometió que jamás nos abandonaría y, aunque no logres entender el porqué de las cosas, cree en que todo tiene un propósito. No desvíes tu mirada de Dios, no te estanques en el desierto como el pueblo de Israel, quejándote y tratando de razonar porqué Dios permite que pasen ciertas cosas. Si Dios te habló y te dio una promesa, créele porque él no es hombre para mentir.

En mi caso “Infertilidad” e “Imposible” son palabras que me declararon los médicos. Pero el Señor nos mandó a llamar las cosas que no son como si fuesen, por eso declaro que ¡soy fértil y que TODO es posible para el que cree!

Por Andrea Díaz

www.creyendoenlosmilagros-andre.blogspot.com

Mar del Plata